Abrigando el corazón, combatiendo la indiferencia

Por Marcelo Viletti

En el límite norte del barrio Fomento 9 de julio de Santa Fe, la solidaridad de las personas se hizo presente: allí se ubica un perchero solidario para abrigar a las personas desprotegidas ante las bajas temperaturas.

En una sociedad donde diariamente los medios de comunicación se encargan de mostrarnos noticias de hechos conflictivos, robos, violencia y muertes, incluso en algunos casos relamiéndose de esta situación, todo pareciera estar en decadencia.  Intentan convencernos de que nuestra sociedad está en retroceso, que los valores se han dejado de lado, que la juventud está  perdida y que el egoísmo es nuestra carta de presentación como ciudadanos.

Perchero solidario ubicado en A. del Valle y J. M. Zuviría. Foto: Marcelo Viletti
Perchero solidario ubicado en A. del Valle y J. M. Zuviría. Foto: Marcelo Viletti

Sin embargo nada es más tangible que la realidad. Las bajas temperaturas de los últimos días expusieron con crudeza  la angustia y el dolor con el que conviven las personas en situación de calle y parte de la ciudadanía santafesina no ha permanecido inmóvil ante éste hecho.

Pablo, un adolescente de barrio Roma, decidió ayudar a quienes más lo necesitan, y con muy pocos materiales – maderas y clavos- construyó un perchero solidario; el primero de muchos en nuestra ciudad.

La iniciativa consiste en que los ciudadanos se acerquen a determinados sitios donde se exhiben percheros solidarios e improvisados o sogas anudadas a árboles, postes de luz o cualquier otro elemento que permiten colgar la ropa de abrigo que cada persona desea donar. No es posible donar cualquier prenda, es importante destacar que se solicita a quienes deseen colaborar que brinden abrigos en buen estado; puede tratarse de ropa usada o nueva pero que luzca bien.

En poco tiempo la iniciativa se fue replicando en muchos barrios de la ciudad logrando llegar a todos los rincones del ejido urbano.

Los percheros solidarios sorprenden por la conjunción de la simpleza de su acción y el inconmensurable impacto positivo que generan ante la necesidad de abrigo que provoca el frio. Si sos una de las personas que tiene el ropero lleno de buzos, camperas o cualquier vestimenta para esta época y no las usas, pensá que hay muchos santafesinos que no tienen nada. La sencillez de la idea se ve reflejada en los carteles de los percheros solidarios: “Si tenes frío agarra un abrigo, si querés ayudar dejá uno”. La decisión está en tus manos.

Esta como tantas otras iniciativas de carácter social –heladeras solidarias- surgen en el corazón de los distintos barrios de la ciudad de Santa Fe; de gente como vos, simple, que quizás no le sobre nada pero tiene la ganas de ayudar al otro sin esperar nada a cambio.

Acciones como estas dejan en claro que no todo está perdido, que la juventud no está en decadencia y que cada uno puede aportar desde su lugar a que la sociedad donde vivimos sea mejor, más justa. Sólo basta detener la mirada en el otro,  y preguntarle ¿qué puedo hacer hoy por vos?