Volver a cantar: el Vocal Son Mayor

Por Rocío Piccoli

Dicen que la música, en parte, es matemática. Quizás, por ello, un día, a comienzos de septiembre de 1981, la Universidad Tecnológica Nacional Regional Santa Fe, oyó surgir de entre sus aulas, sonidos diversos que se aunaron en una melodía compartida. A instancias del Ingeniero José Santos Carrera Ostriz —por entonces, Secretario Académico de la institución— y el Ingeniero Watson, nació, en nuestra ciudad, el Coro de la U.T.N.

Dicha agrupación, vio las primeras luces de la mano del director paranaense Abel Edgardo Schaller, quién fuera amigo de la adolescencia del mencionado Ingeniero Santos Carrera Ostriz. Este último, junto a Watson, recuerda Schaller: ‘me fueron a buscar y me propusieron la creación del Coro y su Dirección. De manera que soy cofundador, y único Director que el Coro tuvo a través de sus 22 años de vida.’.

Entre obras académicas, populares e incluso arreglos del mismo Schaller, el Coro de la U.T.N. recorrió diversos escenarios de la ciudad, Provincia y país. Por mencionar sólo un ejemplo, recuerda su director, el viaje realizado a los tradicionales Encuentros Corales de Villa Gesell. ‘Eran otros tiempos. Pero anduvimos por todos lados, incluso en San Juan, con muy buena fortuna cantora.’, expresa Schaller.

Conformado por estudiantes y, también, personal de la Universidad, el vocal fue creciendo, no sólo musicalmente, sino, también, en otros sentidos. Entre sus integrantes se tejieron lazos que perdurarían en el tiempo: relaciones de amistad, fraternidad y, por qué no, amor —sí, de ese ‘para toda la vida’—. El factor humano matizaba cada encuentro, cada viaje, cada reunión, y así, la trama conformada entre sonidos y sentidos, hacía del Coro de la U.T.N. un anclaje sólido para el corazón de sus participantes.

Coro de la U.T.N. en los Encuentros Corales de Villa Gesell
Coro de la U.T.N. en los Encuentros Corales de Villa Gesell

Un final con huellas de principio

‘[Al Coro] Lo “suicidaron”, desde la misma Facultad, creo que allá por 2002, 2003, o algo así. No continuó luego bajo otra dirección. Simplemente lo “desaparecieron” borrando mi cargo de JTP y los de mi asistente, la preparadora vocal del momento, que era Paola Tourn.’, rememora Schaller.

Luego de su disolución, el residual de aquel grupo conformó el llamado ‘Vocal Consonante’ (ya separados de la institución universitaria), que perduró —bandera musical en alto— unos cinco años aproximadamente. De allí en más, sólo algunos continuaron andando los caminos del canto coral, pero todos se mantuvieron, de una u otra forma, cercanos a la música.

Volver a cantar: la mística y la mástica

No obstante, hay que decir que —quizá sin darse cuenta— aún habitaba en ellos aquella experiencia vivida en juventud. Como semilla que habiendo germinado ansía florecer, subsistían en su interior retazos de momentos compartidos y recuerdos, que insistían en hacerse presente.

Fue así que, un día a mediados de 2014, uno de los ex coreutas se dio a la tarea de volverlos a reunir. Previo, había consultado a su ex director, quien, gustosamente, aceptó este nuevo llamado. ‘En un primer momento, íbamos a juntarnos para cantar los sábados y comernos un asado.’, comenta Schaller, ‘Observa dónde estamos ahora…’.

Cual si no hubiesen pasado casi 30 años, risas, charlas y abrazos se encendieron esa tarde/noche. No hizo falta mucho tiempo para recomponer la amistad, pues aquellos lazos seguían intactos. Mate va, mate viene, acordaron volver a reunirse semanalmente. El leitmotiv: pasar un lindo rato, haciendo buena música y compartiendo algo para comer.

Ensayo Vocal Son Mayor
Ensayo Vocal Son Mayor

Sin embargo, lo que surgió como un ‘reencuentro de amigos’, poco a poco fue creciendo musicalmente y en compromiso. Así, nació un nombre —Vocal Son Mayor— y propuestas de escenario comenzaron a surgir; un viaje, directores invitados, proyectos, voces nuevas… Casi sin advertirlo, estaban de nuevo en Gesell, en el 3 de Febrero en Paraná, en Rosario, San Francisco, Chajarí.

Entre ingenieros, docentes, abogados, empleados, pintores, psicopedagogos…, Son Mayor es el resultado de una multiplicidad de sonidos. No faltan, claro está, las discusiones y los replanteos, pero se trata, en todo momento, de cuidar el grupo. ‘Creo que el volver a cantar tiene que ver, por un lado, con los afectos, y por otro lado, porque aquel que cantó en grupo, y lo hizo con alguna dicha, siempre vuelve. En ese sentido, soy un privilegiado, con todas las letras.’, enuncia Schaller.

Actuación Vocal Son Mayor
Actuación Vocal Son Mayor

La vivencia del Vocal Son Mayor, sin duda, amerita ser tenida en cuenta, tanto por lo que representa a nivel personal como social. Cuando pensamos en la perdurabilidad de un grupo, vemos aquí la importancia que puede tener el cuidado del factor humano, y las bondades que acarrea el canto coral. Por otra parte, esta vivencia nos lleva a observar nuestra ciudad de Santa Fe como potencia habilitante de múltiples experiencias artísticas. Experiencias que nos ‘hacen’ y nos ‘dicen’, y que no es lícito, simplemente, dejar que pasen desapercibidas.