Marcelo Escalas: volver a mirar la discapacidad

Por Rocío Piccoli

Marcelo Escalas es integrante del Movimiento Mirame Bien, que reúne a personas ciegas y con baja visión. Bajo el lema ‘Nada más sobre nosotros sin nosotros’, el movimiento busca generar un cambio de mirada hacia y desde la discapacidad, resignificar la posición que ocupan dentro de la sociedad y así poder pasar del estado de pasividad —al que siempre se los recluyó— a uno de actividad e independencia.

Marcelo Escalas visita Barrio Cultura
Marcelo Escalas visita Barrio Cultura

El pasado sábado, Marcelo se acercó a la mesa de Barrio Cultura para adelantarnos un poco del trabajo que llevan a cabo con el movimiento. También, tuvimos oportunidad de dialogar con él fuera de aire en su lugar de trabajo y conocer más detalles sobre Mirame Bien. Aquí algunos fragmentos de aquella entrevista, donde Marcelo repasa los orígenes del movimiento y su actualidad.


Barrio Cultura: ¿Cuándo y por qué nació Mirame Bien?

Marcelo Escalas: Nuestro movimiento, Mirame Bien, nació en pequeños encuentros de gente que nos sentíamos como incómodos con la situación que cada uno por su lado veía, cada uno por su lado vivía. Y, un día, una amiga nos dijo: ‘Che esto lo escucho por varias personas distintas, ¿por qué no se juntan y lo charlan?’. Y empezaron encuentros. Algunos encuentros informales, unas mateadas, hasta que decidimos invitar a otros amigos cuando tuvimos la idea de saber qué era lo que nos estaba molestando, cuál era esa necesidad de cambio que teníamos, de resignificar algunas cosas. Pero siempre, tomando nosotros la iniciativa de lo que queríamos hacer y no de esperar a que se resuelva. Surge, entonces, de buscar un cambio en la sociedad. Y, en esa búsqueda de cambio, bueno decidimos juntarnos para tener un método, una forma de accionar. Siempre pensando en que nosotros podemos hacer cambios, además de esperarlos. Sí, trabajar en conjunto con la sociedad, pero accionando. Y, bueno, así surge el movimiento. Por eso nos llamamos Movimiento Mirame Bien y no una Asociación Civil —más allá de que somos una Asociación Civil legalmente—, pero nunca decimos ‘somos asociación civil’, somos Movimiento Mirame Bien, porque nos reconocemos como movimiento, con todo el romanticismo y con todo lo que implica ser un movimiento, y con toda la carga de la palabra. Y Mirame Bien, porque tiene que ver con un ‘volver a mirar’, dice un autor, ‘aquello que ya estaba visto pero desapasionadamente’. Volver a mirar, más hacia los rostros que hacia las pronunciaciones, más hacia lo que tiene una palabra de carga y no la palabra en sí, entonces, más que a la imagen, a todo un contexto. Queremos volver a mirar, y ese volver a mirar es muy fuerte, porque la mirada en la sociedad habitualmente se cree que la tiene el que ve por los ojos. Es como un ‘mirame bien’ y ‘nosotros también te miramos bien’, es como una provocación la idea del nombre.

BC: ¿Cuáles son los objetivos del movimiento?

Marcelo Escalas: Nacimos con un objetivo, como un mandato, porque hicimos una asamblea invitando a personas con discapacidad de la ciudad y de los alrededores, y entre ellos el mandato era: ‘Nada más sobre nosotros sin nosotros‘, que es la frase de la Convención por los Derechos de las Personas con Discapacidad que Argentina adoptó. Tiene que ver con la participación ciudadana y tiene que ver, también, cuando pensamos en el trabajo, de qué manera pensamos en el trabajo para todos. En ese momento, decíamos en el trabajo para nosotros, hoy decimos el trabajo para todos, no pensamos nada más en una historia chiquita de un grupo de personas, sino pensando qué nos pasa en las sociedades con el trabajo para todos, con la participación social, con estadísticas, con la salud, con la educación. Nuestro trabajo más fuerte es con la educación y cuestionando, un poco, formaciones y trayectos educativos y culturales, tiene que ver con eso nuestro mandato y objetivo.

BC: ¿Qué acciones se llevan a cabo para cumplir dichos objetivos?

Marcelo Escalas: Después de varios años, en algunas nos hemos consolidado, otras hemos dejado de hacer, pero hoy en día creo que tenemos una fuerte participación en algunos aspectos, que uno puede ser: ser referentes en lo que es la participación social y la autonomía. Hemos representado a las organizaciones no gubernamentales durante un tiempo, pero representando siempre buscando la autonomía de las personas con discapacidad, no tanto de la organización, sino de la persona con discapacidad, y buscando que se nos respeten nuestros derechos. Por otro lado, el tema formación. Primero iniciamos un camino que tenía que ver con formarnos nosotros mismos, porque consideramos que seguimos con muchas vacancias de formación. Formación que tenga una proyección a futuro, no de la formación de un paradigma de personas con discapacidad visual antiguo, sino de una formación que tiene que ver con proyectar a personas como personas, que tienen esta característica de personas con discapacidad, pero trabajando en una formación de calidad que nos interrogue a nosotros y que interrogue a aquellos formadores que nos daban un saber como algo que estaba bien y hoy en día nosotros fuertemente cuestionamos. Por ejemplo, el tema de cómo se enseña la orientación, la movilidad, la percepción. Nos enseñan a percibir desde un lugar de ‘normalidad’ y no desde nuestra particularidad de percibir a ciegas, nos enseñan a educarnos con saberes extraños, extranjeros para nosotros y de una lógica diferente. Además, está caduca la formación de la manera que se estaba haciendo para las personas con discapacidad visual, dado los grandes avances de la tecnología que hoy nos facilitan innumerables cuestiones. Bueno, te decía, participación social, formación, representatividad. Nosotros, más que todo, creemos en la vida independiente de la persona, con las posibilidades que tenga. ‘Tengo algo para dar’, eso es fundamental, el derecho a dar. Nosotros, muchas veces, fuimos pasados a la pasividad, por ser personas con discapacidad, y nosotros tenemos el derecho a dar y es algo que no figura en ninguna parte, ni en ninguna convención. A veces ese derecho está subestimado o cuartado. Cuando nosotros podamos dar, vamos a ser realmente libres e independientes en esta sociedad.

Cátedra abierta en la Escuela Alte. Brown. Fuente: Facebook Movimiento Mirame Bien
Cátedra abierta en la Escuela Alte. Brown. Fuente: Facebook Movimiento Mirame Bien

BC: ¿Cuáles son los prejuicios o preconceptos que se ven más frecuentemente en nuestra sociedad en torno a las personas con discapacidad visual?

Marcelo Escalas: El prejuicio es que uno tiene que ser lo que está destinado a ser. Cuando digo la sociedad digo, el que ve y el que no ve, todos. Estamos hablando de que nosotros también tenemos ese prejuicio, de que uno está destinado a ser lo que debe ser como persona ciega, como persona con baja visión, con discapacidad visual. Y un poco el prejuicio es ese, de que ahí se proyecta en nosotros y nosotros proyectamos (que es lo más duro, cuando nosotros lo proyectamos) determinados límites, determinado camino, determinadas posibilidades, porque está como escrito que podemos hacer algunas cosas y otras no, y a lo mejor las podemos hacer, no la podemos hacer como los demás, pero las podemos hacer. No digo locuras de manejar un avión, pero sí trabajar, poder desplazarse en determinados lugares, ir y disfrutar de una película. Pero el problema no está afuera, en la sociedad, el problema lo tenemos nosotros, cuando nosotros nos creemos ese prejuicio. Por más accesible que sea la ciudad, por más accesibles que hagamos las universidades, las escuelas, los medios de comunicación, si nosotros creemos que no podemos no vamos a poder. Entonces, de nada va a servir hacer toda una ciudad más accesible si nosotros no tenemos un porqué salir a la calle.

BC: ¿Cómo fue la recepción del Movimiento dentro de la misma comunidad de personas con discapacidad visual? ¿Todos consideran necesaria la resignificación de su lugar en la sociedad?

Marcelo Escalas: No sé si todos consideren que es importante esa resignificación. Si todos la consideraran importante, nosotros no tendríamos razón de ser. Si todo nuestro movimiento colectivo lo considera importante, porque estaría accionando, porque estaría yendo, nosotros no existiríamos. De hecho, cuando nos creamos dijimos: esto tiene que tener un plazo de 10 años, no puede ser más de 10 años que estemos dando vueltas, si estamos más de 10 años es porque algo falló en nuestra estrategia. Vamos 7… [risas], nos queda poco hilo en el carretel. Pero realmente, creo que no mucho más tiempo tiene que estar, porque nosotros tenemos que poner un límite para no quedarnos cómodos en instituciones, en organizaciones, que terminan siendo postales o buenas intenciones. Cuando uno tiene un límite el tema es que, en ese límite, va encontrando también el tiempo que me va ‘apretando’ y el tiempo que me implica a moverme a hacer. Las personas con discapacidad visual simpatizan con la idea, todos hablamos de cambio, todos queremos cambios en las sociedades, pero lo que nos diferencia es la acción. Algunos esperamos accionar y otros esperan que les accionen por ellos. Porque es esa pasividad con la cual fuimos formateados, educados, culturizados, fuimos atravesados por todo eso. Que exista esa pasividad no es inocente, es porque ocupamos un lugar de objeto, durante mucho tiempo, ‘a asistir’, ‘a ayudar’, ‘ a dar’, ‘a rehabilitar’, y esa era la función que teníamos en la sociedad. Hoy en día, que nos corramos y digamos: ‘No, nosotros queremos dar, queremos ayudar, queremos ocuparnos…’, es cambiar el objeto de estudio por un sujeto activo, y eso a la sociedad le cuesta también, a nosotros nos cuesta, imaginate a la sociedad.

BC: En estos 7 años que vienen trabajando, ¿crees que se logró, en parte, ese cambio de mirada que buscan o falta todavía mucho camino?

Marcelo Escalas: Sí, sí, pero no por mérito propio. Creo que es una suerte histórica que estamos viviendo, de una movilidad que tiene que ver con la convención internacional, con que las leyes estén existiendo, con que las ordenanzas existan. Sí, nosotros influimos para que esto ocurra, pero cuando esta idea se comparte, se habilita, por ejemplo, a un Concejal para que, de repente, diga: ‘Che, está bueno esto, vamos con esta ordenanza’. O, en una institución, cando vos pones esta idea y cambia el escenario, en lugar de ser un escenario de asistencia, pasa a ser un escenario de provocación a la persona, para que la persona salga, y pueda, y de. El cambio de escenario es fundamental, y nosotros trabajamos en eso, más que todo en los cambios de escenario, donde se puedan generar personas que den, que actúen, que participen, y no sólo que estén esperando.


Para contactarte con el movimiento, podes hacerlo a través de las siguientes vías: página web (www.miramebien.org.ar), dirección de correo (movimientomiramebien@gmail.com) o facebook (/movimientomirame.bien). Si te interesa conocer más sobre el surgimiento de Mirame Bien, también podes consultar el documental que compartimos a continuación.