A 14 años de la inundación de nuestra Ciudad

Inundación Santa Fe 2003

En nuestro sitio solemos recordar efemérides alegres, conmemorando a alguna persona que se destacó en nuestra ciudad, o bien te hablamos de distintas actividades que se desarrollan. Pero hoy vamos a dedicarnos a hablar de un hecho tan importante como triste, que ocurrió tiempo atrás en nuestra ciudad, que, como imaginarán por el título de la nota, fue una de las mayores tragedias que azotaron a nuestra Santa Fe: la inundación del 2003.

Pues ya pasaron 14 años, pero debemos recordarlo para que no vuelva a suceder; para que los afectados no pasen nuevamente por una situación tan trágica; para que no olvidemos que todos somos responsables del futuro de la Ciudad.

14 años atrás, un martes 29 de abril del año 2003, las aguas del Río Salado ingresaban a nuestra ciudad. Debido a la gran cantidad acumulada, un tercio de la Santa Fe quedó completamente bajo el agua.

Miles y miles de personas fueron afectadas por esta situación tan trágica. Muchas de ellas perdieron la vida, con una cifra oficial de 23 personas; otras, sólo resultaron heridas; otras salieron de la situación con su salud física intacta, pero con sus casas bajo el agua, sin posibilidad salvar nada de lo que allí se encontraba. El agua ingresaba a los hogares, las personas desesperadas tomaban lo más importante para ellos (dinero, u objetos con valor sentimental) y salían a esperar los botes de rescate; otros subían a sus techos, negados a abandonar sus hogares por miedo a lo que sucedería luego de que el agua bajara: los robos.

Debido a los miles de evacuados, había más de 475 centros de evacuación, donde las cifras de personas ascendían a 60.000. Pero la catástrofe no sólo afecto a los humanos, sino también a los animales, ya que muchos murieron, en el momento de la inundación, y luego del hecho, debido a distintas enfermedades que contrajeron; pero no sólo ellos eran los afectados: comenzaron a contagiar sarna, entre otras enfermedades, a los humanos; a su vez, los humanos también comenzaron a contraer distintas enfermedades, debido a cómo había quedado la ciudad, debido a la gran cantidad de basura, contaminación y la situación general que vivían todos los habitantes: aparecieron miles de casos de pediculosis, diarreas, cuadros respiratorios, hepatitis, leptopirosis, entre otras. También los campos sufrieron los efectos de la inundación: 2 millones de hectáreas se vieron afectadas.

Meses antes de la tragedia, varios medios santafesinos, y nacionales, lanzaron advertencias sobre la gran crecida que presentaba el río; también, expertos en el clima y sus cambios presentaron informes donde anunciaban que se iban a producir grandes precipitaciones en el noroeste; pero los responsables hicieron caso omiso a las advertencias.

La gran crecida del Salado se generó por las cantidades de precipitaciones que se ocurrieron en el mes de abril. Además, se produjo un gran escurrimiento de las aguas de lluvia por el talado masivo de los bosques del Chaco, fenómeno que se generó por la intención de ampliar el cultivo de soja.

Esta inundación fue considerada como una de las mayores tragedias que azotó al país. La ciudad recibió donaciones de distintos puntos del país y de las ciudades más cercanas. Se estima que los daños representaron unos 1500 millones de dólares estadounidenses.

Es importante que recordemos este hecho para no cometer los mismos errores nuevamente, para que miles de personas no vuelvan a pasar por esta situación tan traumática, y para que, finalmente, podamos crecer como la ciudad que merecemos ser.