Proyecciones en el ISCAA: Le Gai Savoir

A simple vista, ‘Le Gai Savoir’ se presenta como una propuesta experimental más en la extensa obra de Jean Luc Godard. El realizador francés planteó su película para romper con cualquier forma de narración fílmica anterior a ella. Es un film que remite nuevamente al ámbito filosófico, puesto que toma su título de una de las obras capitales de Friedrich Nietzsche. El contexto histórico también resulta relevante, ya que el rodaje se llevó a cabo justo antes del mayo francés de 1968. La película será proyectada el jueves 31 de mayo, a partir de las 20 Hs., en el microcine del Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales (San Jerónimo 1872), en el marco del ciclo de proyecciones organizado por los integrantes del Centro de Estudiantes de la institución (CECAA). El evento es con entrada libre y gratuita.

Juliet Berto y Jean-Pierre Léaud en ‘Le Gai Savoir’ (1969).

Ciclo de proyecciones

La propuesta surge de una iniciativa por parte del CECAA (Centro de Estudiantes de Cine y Artes Audiovisuales) para fomentar la visibilidad de diversas producciones cinematográficas. La programación incluye películas de origen local, nacional e internacional, y las funciones se realizan en la Sala “Edgardo Cacho Pallero”, perteneciente al ISCAA. La proyección de Le Gai Savoir (1969) se realiza en el marco de un ciclo de proyecciones que se lleva a cabo durante todo el año. Toda la información referida a los diferentes ciclos, actividades y eventos que ofrece el Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales puede ser encontrada en la página de Facebook del CECAA.

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Le Gai Savoir

Dos jóvenes militantes se reúnen en un estudio de televisión desierto y comienzan a discutir sobre ideas cinematográficas radicales. Son Émile, el tataranieto de Jean-Jacques Rousseau y Patricia, una hija de la Revolución Cultural. Están de acuerdo en que el cine debe reinventarse para sobrevivir, debe volver hasta sus orígenes y volver a empezar desde el principio, usando el sonido y la imagen en una manera radicalmente distinta. Ambos personajes se preguntan cómo cambiar el mundo desde la práctica revolucionaria. Sus reflexiones políticas, no exentas de humor, son interrumpidas o apoyadas por un montaje de imágenes a partir de un collage de viñetas de comic, revistas, portadas de libro y otros materiales, previamente tratado gráficamente por Godard.

Jean-Luc Godard

El título de la película de Godard remite directamente a una de las obras más importantes del filósofo Friedrich Nietzsche. De hecho, muchos fragmentos del guión parecen estar extraídos de esa obra. Sin embargo, no se puede considerar que la película sea exactamente una adaptación del texto del filósofo suizo sino que este es más bien una fuente de inspiración. Los personajes interpretados por los actores Juliet Berto y Jean-Pierre Léaud se darán cita a lo largo de siete noches para intentar dilucidar algo en este ensayo poético en el que, como es habitual en Godard, tienen cabida elementos de muy diversa procedencia e índole: desde Sonatas de Mozart o canciones revolucionarias cubanas, hasta superhéroes de cómics, pasando por alusiones a Jacques Derrida o Edward Sapir e incluso a otros cineastas como Straub, Bergman, Antonioni, Glauber Rocha, Dreyer, Bresson o Bertolucci.


El tercero en discordia es el propio realizador, cuya voz en off nos bombardeará con continuas proclamas, datos y comentarios. solo matizados por el incesante ruido de las computadoras y demás parafernalia electrónica. Todo apunta irremisiblemente hacia un mismo objetivo: aprender a poner un cierto orden en el caos de imágenes y sonidos que nos rodean.

Rodada entre diciembre del 67 y enero del 68 en los estudios Bavaria, la película surgió del ofrecimiento que la ORTF (el extinto organismo de la televisión pública francesa) hiciera a Godard a raíz del éxito de “La Chinoise” y “Weekend”. Como las anteriores, se enmarca en la estela de las protestas estudiantiles que culminarían en los altercados del mes de mayo, siguiendo una estética muy marcada por movimientos de extrema izquierda e iconos como Mao o el Che.


Fuente: Cinefília Sant Miquel