Proyecciones en el ISCAA: Hermógenes Cayo

Hermógenes Cayo es considerado uno de los documentales más significativos de nuestra cinematografía nacional. Dirigido y escrito por Jorge Prelorán durante los años 1966 y 1967, fue filmado íntegramente en el altiplano jujeño de la región de la Puna argentina. La obra de Prelorán será proyectada el jueves 5, a partir de las 20 Hs., en el microcine del Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales (San Jerónimo 1872), en el marco del ciclo de proyecciones organizado por los integrantes del Centro de Estudiantes de la institución (CECAA). El evento es con entrada libre y gratuita.

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Ciclo de proyecciones

La propuesta surge de una iniciativa por parte del CECAA (Centro de Estudiantes de Cine y Artes Audiovisuales) para fomentar la visibilidad de diversas producciones cinematográficas. La programación incluye películas de origen local, nacional e internacional, y las funciones se realizan en la Sala “Edgardo Cacho Pallero”, perteneciente al ISCAA. La proyección de Hermógenes Cayo (1966) se realiza en el marco de un ciclo de proyecciones que se lleva a cabo durante todo el año. Toda la información referida a los diferentes ciclos, actividades y eventos que ofrece el Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales puede ser encontrada en la página de Facebook del CECAA.

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Prelorán y el cine etnográfico

Hermógenes Cayo (Imaginero) esta considerado como uno de los mejores documentales argentinos, dirigido y escrito por Jorge Prelorán sobre el argumento de Isabel Franco. Filmado íntegramente en el altiplano jujeño de la región de la Puna argentina, durante los años 1966 y 1967. El documental se centra en la primera persona de Hermógenes Cayo, un artesano santero y telero, además de pintor de retratos con temperas y tallador de imágenes religiosas de madera. Desde la propia mirada de Hermógenes Cayo, Prelorán construye el lugar antropológico determinado por la historia de la región de Jujuy, un paisaje desierto rodeado de montañas que transmite una absoluta soledad.

La carismática figura de Hermógenes Cayo, apodado “el Leonardo de la Puna” por su talento y sensibilidad, se constituye en contrapunto al entorno como el revelador etnobiográfico de la identidad y el sentimiento místico, quien cree que el hombre es capaz de hacer todo aquello que se propone con la ayuda de Dios a través de la imaginación y el esfuerzo. El relato de Hermógenes Cayo comienza con su percepción de lo que no tiene, las privaciones que sufre en el lugar tan árido donde vive, transportándonos a través del documental desde ese sentimiento material hasta aquello que posee fervientemente, la devoción religiosa que compensa con la súplica espiritual, bajo la promesa de una vida mejor en el otro mundo.

 Hermógenes Cayo falleció un año antes del estreno del filme en 1968 y en marzo de 2006 sus obras (70 piezas) luego de ser restauradas por la Fundación Antorchas fueron exhibidas en museos.

Durante el rodaje de Hermógenes Cayo