Festival a beneficio: misioneros santafesinos hacia Chile y Perú

El sábado 23 de noviembre se llevará a cabo un Festival, a beneficio de dos jóvenes santafesinos que marchan el año próximo de misión junto a la obra Puntos Corazón. La cita es a las 19:30 hs. en el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe.

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Afiche promocional Festival Católico a beneficio.

José Toibero tiene 21 años, es periodista deportivo y estudiante de fotografía, vive en Colastiné Norte. Leonel Lefevre, también de 21 años, vive en barrio Guadalupe y es estudiante de la Tecnicatura Superior en Turismo. Ambos están prontos a embarcarse en una aventura que, seguramente, cambiará sus vidas.

Luego de un largo camino de preparación, José y Leonel decidieron abandonar temporalmente sus rutinas y unirse a la obra Puntos Corazón, para vivir 14 meses de misión al servicio de los más necesitados. Perú y Chile respectivamente, serán los países que alojarán a estos jóvenes el año próximo.

La estadía de los misioneros es sus países de destino es solventada por la solidaridad de todos aquellos que deseen apadrinarlos. En colaboración con dicha causa, José y Leonel se han puesto al hombro la organización de un festival para recaudar fondos que los ayuden a alcanzar su sueño.

El evento contará con la presencia de tres grupos musicales santafesinos, dedicados a la música católica, que animarán la noche: Centinelas, Regina y Eric Costa. Además, habrá servicio de buffet, sorteos y testimonios de los futuros misioneros.

La cita es el sábado 23 de noviembre a las 19:30 hs., en el gimnasio del Colegio Nuestra Señora de Guadalupe —Patricio Cullen 7397—, también conocido como «La Tolde». La entrada tiene un costo de $150 y puede adquirirse en los siguientes puntos de venta: Kiosco San Expedito (San Jerónimo 1427) o S.E.R (Rivadavia 6282), de lunes a miércoles entre las 9.00 y las 18.00 hs.; o bien poniéndose en contacto con alguno de los dos jóvenes: José 0342-154683264, Leonel 0342-154351376.

 José Toibero

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José Manuel Toibero, pertenece a la Parroquia Nuestra Señora de Belén (Colastiné Norte). Allí, coordina un grupo de monaguillos y jóvenes, al tiempo que participa de un apostolado en el barrio llamado ‘Vía Muerta’. A través de estas actividades, José fue descubriendo su llamado a ser misionero y su necesidad de ponerse al servicio de los demás. En sus propias palabras: «Aquí es donde encuentro y reafirmo cada día mi vocación de misionero, donde sencillamente damos un poco de nuestro tiempo para niños y familias necesitadas, tanto material, sino también de algo muy importante para el hombre, como es el amor fraterno.»

Conoció Puntos Corazón gracias a su madre, y enseguida fue cautivado por la simplicidad en el vivir que dicho movimiento propone y pone efectivamente en práctica. Fue entonces cuando tomó la decisión de adentrarse más en la obra y comenzar un camino espiritual, formativo y de mucha oración. El próximo enero de 2020 estará rumbo a Perú por 14 meses, para cumplir con este llamado de amor.

Leonel Lefevre

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Leonel Lefevre, pertenece a la comunidad de la Basílica Nuestra Señora de Guadalupe, donde es coordinador del apostolado Padre Hurtado. Gracias a este servicio, que cada sábado reúne a niños y jóvenes en un compartir fraterno, Leonel expresa: «día a día descubro lo maravilloso que es servir y mi verdadera vocación de misionero siendo -luz que refleje tu lámpara-.»

Conoció la obra Puntos Corazón en el año 2015, a través de un retiro donde pudo escuchar el testimonio de otros ex-misioneros. Esta semilla perduró en su corazón por largos años, hasta que, finalmente, el llamado a embarcarse en esta misión tocó a su puerta. Luego de un camino de discernimiento y oración, en marzo de 2020 Leonel partirá hacia Chile por 10 meses.

Puntos Corazón

Puntos Corazón es un movimiento misionero católico nacido hacia 1990, que ofrece a los jóvenes una misión de entre 1 y 2 años al servicio de los que más sufren. Actualmente, más de 1500 misioneros de 38 nacionalidades han hecho esta experiencia.

El movimiento nace de la mano del Padre Thierry de Roucy, quien, preocupado por la falta de reconocimiento de la dignidad de los niños del mundo entero, y luego de rezar con intensidad la oración del Rosario, obtiene la intuición de fundar una Obra, a la cual llamará ‘PUNTOS CORAZÓN’. Sus pilares serán la compasión y consolación, proponiéndose ser un «rostro del amor del Señor para quienes más sufren en el mundo, especialmente los niños».

Puntos Corazón posee casas en 18 países de cuatro continentes y está presente en Argentina desde hace 15 años. Dichas casas son denominadas ‘Punto Corazón’, pues intentan ser  refugios de amor y ternura para que todo niño pueda sentirse valorado, respetado y querido. Cada uno de estos puntos, alberga a cuatro o cinco jóvenes que serán llamados ‘Amigos de los Niños’. Los mismos, provienen de distintos países y todos han participado previamente del Ciclo inicial de discernimiento y formación —que consiste en cuatro fines de semana distribuidos a lo largo del año—, requisito necesario para ingresar en la obra.